Vayu

Curso XXIX - Enseñanza 2: La Raza Uraniana

La Ronda Lunar había cumplido su cometido y había dado a las mónadas unos perfectos cuerpos astrales; pero faltaba dar el último y más importante paso, pues esos seres tenían que descender a conocer el mundo denso y material. Para eso necesitaban cuerpos físicos. De ahí que trasladara toda su potencialidad a la joven Tierra, que desde hacía una infinidad de milenios giraba, sin mutación, como un globo ígneo con el eje exactamente perpendicular a la eclíptica.

Curso XXIX - Enseñanza 3: La Raza Hiperbórea

Eolo, el dios de los vientos, corría velozmente de un lado al otro de la atmósfera terrestre, limpiándola de todas sus impurezas; y el Sol, con una luminosidad más clara que la que ahora puede observarse, brillaba constantemente. Pero, gracias a este viento, a estas corrientes de aire que no cesaban jamás, la Tierra se iba resecando, la vegetación tomaba un color normal y el nuevo continente Hiperbóreo bien podía llamarse “la tierra donde nunca se pone el sol”.

Curso XXX - Enseñanza 7: Conceptos de las Principales Escuelas Védicas

La filosofía de la India no nombra ni habla sobre el principio absoluto, existente más allá de todo principio; ejemplo luminoso de la modalidad de esos antiguos maestros de la India es el Buda, que se negó constantemente a hablar sobre el principio de lo INFINITO. Lo Inmanifestado es la Eternidad, lo Absoluto, lo desconocido, antes de existir en sí y de manifestarse; tampoco es lo Inmanifestado, porque es Aquello que está más allá de lo Manifestado y de lo Inmanifestado.