Urano

Curso XXIX - Enseñanza 2: La Raza Uraniana

La Ronda Lunar había cumplido su cometido y había dado a las mónadas unos perfectos cuerpos astrales; pero faltaba dar el último y más importante paso, pues esos seres tenían que descender a conocer el mundo denso y material. Para eso necesitaban cuerpos físicos. De ahí que trasladara toda su potencialidad a la joven Tierra, que desde hacía una infinidad de milenios giraba, sin mutación, como un globo ígneo con el eje exactamente perpendicular a la eclíptica.

Curso XXXVI - Enseñanza 8: Saturno

Cuando la nebulosa madre hubo llegado a un grado suficiente de condensación material y ya estaban preparados los cuerpos mentales y energéticos del sistema, empezó a arrojar de sí a los cuerpos físicos de los planetas. Cada sistema solar tiene, en el cosmos estelar al que va a pertenecer, un campo magnético característico y peculiar, similar pero diferente de todos los demás campos magnéticos correspondientes a otros sistemas estelares. En este campo magnético cósmico estelar los globos mentales están ubicados sobre su eclíptica y ésta abarca un espacio mayor dentro del campo magnético, en contraposición con el espacio que ocupan los globos espirituales que es mínimo.