Unión Sustancial

Curso III - Enseñanza 14: Ascética de la Vida

Hay almas que ponen un empeño particular en la práctica de sus ejercicios de meditación y, sin embargo, no obtienen resultados evidentes de este esfuerzo. Sucede que saben meditar bien, pero sólo eso. Limitan su vida espiritual a la práctica de algunos ejercicios y no hacen más. Es cierto que el ejercicio correcto y metódico da resultados evidentes, pero para que esos resultados sean espirituales hace falta mucho más que un ejercicio: debe emplearse todo el ser en una ascética continua, ininterrumpida, de Renuncia.

Curso III - Enseñanza 3: El Ejercicio de la Meditación en la Vida Espiritual

Los diversos ejercicios de meditación que se enseñan en la ascética de la vida espiritual adquieren o pierden importancia según la ubicación del Hijo ante esa vida espiritual. El Hijo medita regular y metódicamente. Esta continuidad dentro de una vida consagrada a la realización de la Renuncia produce necesariamente la unión mística del alma con la Divina Madre, en cualquier lugar en que el Hijo se halle y cualquiera sea la obra que tenga que cumplir.