Tlavatlis

Curso XXIX - Enseñanza 11: Los Rmoahalls

Los lemures, si bien vivían intuitivamente y semiapartados de sus cuerpos físicos, tenían una vida material puramente instintiva. El cerebro humano era una masa divina puesta a disposición del hombre, sobre la cual debía ir grabando poco a poco. Los hilos del instinto los había trazado ya; al hombre atlante le correspondía delinear la periferia del cerebro racional. Los seres de la primera subraza atlante, los rmoahalls, casi no tenían razón, dirigiéndose casi exclusivamente por el instinto.

Curso XXIX - Enseñanza 12: Los Tlavatlis y los Toltecas

Entre las ásperas y desoladas cordilleras atlantes surgía una raza poderosa. Sometidos al rigor de un invierno saturniano, faltos de todo, teniendo que luchar en contra de los elementales y en contra de los monstruos antediluvianos, los tlavatlis crecieron en fuerza, tenacidad, agilidad y resistencia. Como un sueño irrealizable se extendían ante ellos las llanuras, llenas de bosques, de ríos, de pantanos y de hombres a quienes deseaban subyugar; y este deseo, transmitido de una generación a otra, haciéndose ancestral, desarrolló la memoria en ciernes de los atlantes.