Textos para la Meditación Discursiva

Curso XX - Enseñanza 3: Textos para Meditación Discursiva

Texto: “Non est hich: ¡Resurrexit!” “No está acá: ¡Ha resucitado!” (Palabras del Ángel a Magdalena) Considera, oh Alma que quieres seguir por la senda espiritual, cómo es necesario que tengas un Maestro que te dirija hasta que puedas andar sola. Pero considera también cómo, muchas veces, cegada por la ilusión, crees que estás lejos y te crees muy sola. Lloras en esos momentos, oh Alma mía, como lloró María Magdalena ante el Sepulcro vacío y clamas: ¿dónde estás, Maestro mío?

Curso XXII - Enseñanza 3: Textos para la Meditación Discursiva

Cualquiera que sea la actividad que un hombre emprenda tiene necesidad de una orientación. Si esa afirmación tiene para todos la sencillez y la fuerza de un axioma, para el ser que quiere seguir por la senda espiritual ha de convertirse en un anhelo fervoroso e íntimo de hacerse apto para captar la ayuda que, desde los planos superiores suprafísicos, están brindando constantemente los Santos Maestros. El Ser espiritual sabe que las debilidades de su parte humana y su propia razón oscurecen el camino a recorrer y que sólo con la guía de los Santos Maestros podrá llegar a la Divina Meta.