Teología Básica

Curso XXXIV - Enseñanza 1: Orígenes de la Teología

Cuando se habla de Teología, por lo general, los hombres piensan de inmediato en iglesia, en religión y más de una vez se escuchan comentarios que, evidente fruto de la ignorancia, rodean esa palabra y lo que ella significa con un nimbo de algo un tanto remoto y oscuro; como algo alejado de la vida humana; reducto exclusivo de un grupo de seres, los “teólogos”, cuyas actividades aparecen a la vista de los hombres como algo un tanto incomprensible.

Curso XXXIV - Enseñanza 2: Divisiones de la Teología

La Teología es una ciencia eminentemente racional que intenta conocer a Dios. En la realización de este intento le quedan al hombre dos posibilidades. La primera es discurrir sobre Dios y conocerlo exclusivamente mediante el empleo de la razón pura. La segunda consiste en reconocer las limitaciones de la razón e incorporar elementos que se hallan fuera del círculo de ella tomando a éstos como base y punto de partida.

Curso XXXIV - Enseñanza 3: Existencia de la Teología

El pensamiento humano adopta muchas formas y aspectos, aún en el campo trascendental. Mas hay formas y normas similares en todas ellas, como por ejemplo la cuestión de si la teología es una ciencia necesaria y existente realmente. Para considerar este punto se adoptará un postulado, un concepto fundamental de uno de ellos, para captar la forma de pensamiento teológico. Dígase, por ejemplo, con Tomás de Aquino que el “ser necesario” incluye en su propio concepto la existencia.

Curso XXXIV - Enseñanza 4: Bases y Método

Siendo la Teología una actividad esencialmente racional tiene que tener como ciencia por excelencia que es, bases de donde partir, donde apoyarse y métodos característicos en concordancia con sus objetivos. Se ha visto ya que, siendo el objetivo de la teología en última instancia el conocimiento de la verdad, o si se quiere ponerlo en otra forma, de Dios, no le queda a la razón humana otra posibilidad para su especulación que asirse y basarse sobre lo único que Dios le ofrece como manifestación más o menos inteligible a su comprensión: la Revelación.

Curso XXXIV - Enseñanza 5: Postulados

Los postulados fundamentales de la Teología basados sobre los conceptos de la Revelación y sobre los cuales eleva su magnífica estructura racional son los siguientes: La Teología es la Única Verdad. La Teología es un Saber Divino enseñado directamente por Dios. La Teología tiene por objeto descubrir al hombre el Saber Divino y su relación con Dios. La Teología es la Única Verdad porque contiene en sí todo, la totalidad de todo conocimiento, racional e intuitivo.

Curso XXXIV - Enseñanza 6: Propiedades de la Teología

Para conocer una cosa, un objeto, una disciplina, se comienza siempre por conocer sus cualidades o propiedades. Véase, pues, cuales son las propiedades de la Teología. Estas propiedades son esencialmente de dos aspectos: las absolutas, privativas, que convienen a la teología en sí misma; y las relativas que la complementan y competen en especial con respecto a las ciencias humanas en general. Se verá cuáles corresponden al primer grupo. La Teología es rigurosa ciencia Para que una disciplina sea ciencia es necesario que sus conclusiones sean perfectamente concordantes y estén contenidas en sus principios.

Curso XXXIV - Enseñanza 7: El Concepto Ario de la Creación

A medida que iba surgiendo el hombre Ario fue perdiendo la Humanidad el conocimiento “clare visa” de Dios que había sido patrimonio de la raza Atlante. Los hombres Atlantes poseyeron, gracias a las características típicas de su raza, la visión directa de Dios y en consecuencia el concepto de la Unidad Absoluta de Dios. Pero a medida que iba naciendo la mente racional, característica y conquista de los nuevos Arios, ésta fue obscureciendo, hasta perderse totalmente las facultades psíquicas de la raza antecesora.