Sufis

Curso XXVII - Enseñanza 26: El Islamismo

Un conjunto de hombres semisalvajes, semidesnudos, semi-arios, habían permanecido vigilantes, durante milenios en la orilla del continente perdido. Se habían sumergido bajo las aguas las tierras del cielo de plomo, de los templos y ciudades de oro macizo. Ellos permanecieron allí, con las pupilas fijas e inmóviles, viendo derrumbarse todo un pasado y toda una raza, fieles a su destino de guardianes de la religión perdida y de su sangre, manantial de una nueva civilización.