Somihshal

Curso XXIX - Enseñanza 11: Los Rmoahalls

Los lemures, si bien vivían intuitivamente y semiapartados de sus cuerpos físicos, tenían una vida material puramente instintiva. El cerebro humano era una masa divina puesta a disposición del hombre, sobre la cual debía ir grabando poco a poco. Los hilos del instinto los había trazado ya; al hombre atlante le correspondía delinear la periferia del cerebro racional. Los seres de la primera subraza atlante, los rmoahalls, casi no tenían razón, dirigiéndose casi exclusivamente por el instinto.