Solón

Reflexión N° 116 - El Dios Personal

La Humanidad tiene Dioses por todo el mundo. En algunos países, como Argentina, están amontonados unos al lado de otros, pero no se hablan; son orgullosos, permanecen ensimismados en su propia grandeza. La Religión Cristiana tiene un Dios especial con tres personas diferentes, Padre, Hijo y Espíritu Santo y una sola verdadera. La Religión Judía tiene a Jehová, un Dios feroz que castiga a su pueblo cuando no le obedecen estrictamente.

Curso XXVII - Enseñanza 16: Artes y Filosofías

Ningún pueblo llegó en las artes y en la filosofía tan alto como el Griego, a tal punto que será difícil superarlo. Esta civilización, nacida entre las columnas de las siete ciencias, tocó y profundizó todos los conocimientos, descubrió y sintetizó todas las bellezas y dio un nuevo sentido a la vida mediante la poesía, la literatura y la filosofía. Es imposible enumerar todos los artistas del período arcaico pues son numerosísimos; entre ellos se puede recordar a Solón, que además de poeta, dictó las leyes de Atenas y fue uno de los siete sabios de esas épocas heroicas.

Curso XXVIII - Enseñanza 11: Los Griegos

En las islas Egeas crecía un pueblo bárbaro que había de ser el brote de los Celtas y fundador de Grecia. Parece que el destino dejara en la más profunda oscuridad y abandono a los pueblos que habían de ser fundadores de grandes razas y de dinastías gloriosas. Estos pueblos semisalvajes no conocían la escritura, las artes, ni sistema social, pues vivían completamente en contacto con la naturaleza, practicando una religión puramente humana y externa, residuo de la primitiva religión Aria.

Curso XXXIII - Enseñanza 7: Reflexiones sobre la Aplicación de las Reglas Enunciadas

Ha dicho un escritor contemporáneo: “No es orador ni el que dispone, arregla y clasifica bien las ideas, ni el que las produce con armonía y con las gracias de la elocuencia halagando al oído y a la imaginación a la vez, sino el que posee estos dos talentos y los sabe reunir y ejercitar”. Y añádase a esto que la elocuencia puede ser buena o mala, una virtud o un vicio, un ángel o un demonio según el objeto que se propone y los medios que emplee.