Siddhartha

Curso XXVII - Enseñanza 19: El Budismo

La India había degenerado su religión de tal modo que se había convertido en una pura idolatría exterior. Las castas superiores tiranizaban al pueblo infundiéndole terror religioso. Hasta las imágenes de los dioses, de aspecto horrible, con cabezas de monstruos y posturas macabras, no infundían amor ni veneración, sino superstición y pánico. Como después de una tormenta terrible se aquietan las aguas y brilla el sol, así, en medio de la decadencia hinduista, surge en el firmamento del mundo, cual sol resplandeciente, la religión de Buda.

Curso XXVII - Enseñanza 20: El Budismo Amarillo

Doscientos cincuenta años antes de Jesús Cristo unos misioneros budistas se internaron en la China para predicar la doctrina del Excelso. Fueron allí recibidos muy benévolamente y la nueva doctrina se fundió muy pronto con las antiguas religiones existentes. Sobre la sencilla doctrina de Buda se elevó todo el edificio de la nueva religión, con sus dogmas, su multitud de dioses, sus ceremonias y sus monasterios, a la cabeza de los cuales estaba el divino Siddhartha.

Curso XXV - Enseñanza 16: Los Mongoles

Los orígenes de la civilización de China (Chun-Chin) se pierden entre las brumas de los tiempos védicos, pues Vedas fueron las tribus que se asentaron sobre el peñón de Chung-Yang, venciendo a sus primitivos habitantes, asimilándose y aclimatándose con ellos. Este país, que se extiende desde el Tíbet hasta el mar Amarillo, ha guardado mejor que ninguno el concepto de una religión divina, ya que, a semejanza de los egipcios ve en el emperador al ser supremo.