Santo Tomás de Aquino

Reflexión N° 120 - La Educación

Un patito rompe el cascarón, se estira para poner en movimiento sus patas y enseguida camina hasta la laguna cercana y nada, buscando cosas para comer. Todo lo que necesita está en él naturalmente. Un hombre nace después de nueve meses de desarrollo intrauterino y aunque está con los ojos cerrados y no ve nada ni comprende nada, empieza el aprendizaje mamando, llorando, oliendo. Aprenderá siempre aunque viva cien años, porque aprender, transformarse es condición básica de la naturaleza humana.