Revolución Rusa

Reflexión N° 148 - La Renuncia de cada Día

El Universo de la Civilización Cristiana está repleto de posesiones que dan beneficios. Hasta el más remoto peñasco del Océano tiene un propietario, un país, un consorcio internacional, un dueño virtual que lo ha registrado. Los satélites artificiales tienen dueños, también los barcos hundidos y ubicados, las marcas que son nada, Internet, los yacimientos minerales submarinos, los derechos de autor, la Torre Eiffel que paga dividendos, los museos, los cementerios, la belleza, el satanismo, las tumbas egipcias, el miedo en las películas de horror, el sufrimiento de los enfermos, el sexo, las medicinas, la vida vegetativa de los sanatorios, los médicos, los pastores de sectas que prometen el Paraíso a cambio, los retiros espirituales, los deportistas y los artistas que han firmado contratos de pertenencia con un representante o un club.