Peregrino

Curso I - Enseñanza 8: La Renunciación

Si el ser renunciara, no a las cosas que él cree perjudiciales para su bienestar, sino por amor a la libertad, alcanzaría en vida una felicidad inenarrable, una serenidad a toda prueba, un estado de éxtasis natural indescriptible. Romper lazos, salir de jaulas para librarse de algo, es atarse con lazos más sutiles, es encerrarse en jaulas más grandes; pero renunciar para libertarse es vivir. Aquél que deja las cosas que le pertenecen por el gusto de dejarlas se hace dueño de ellas.

Curso XXXI - Enseñanza 3: El Método

El estudiante de Teología ha de valerse del conocimiento de las diversas filosofías. Discurriendo sobre ellas, recordando, razonando, discrepando e hilando las tesis, se predispone a conocer la Verdad, o Teología. Mientras el estudiante cumple este trabajo, se vale de todos los medios mentales que han sido puestos a su alcance para acercarse al fin propuesto. El es Viator: Viandante. Aquél que persevera en el estudio de las filosofías y practica las ciencias de ellas emanadas e investiga los fenómenos naturales por ellas enseñados, recibe, por la pureza de vida, por aplicación constante y la oración continuada, la Luz Infusa que aclara su intuición sobre las Verdades Eternas reveladas.