Oratoria

Curso XXXIII - Enseñanza 1: Elocuencia y Oratoria

“La elocuencia (oratoria), dice Kant, es el arte de dar a un ejercicio serio del entendimiento el carácter de un juego libre de la imaginación; la poesía es el arte de dar a un libre juego de la imaginación el carácter de un ejercicio serio del entendimiento”. Quintiliano dice que “elocuentia est ars dicendi accomodate ad persuadendum quod honestum sit, quod operteat” limitando con sus últimas palabras lo que Cicerón había escrito: “Officium oratoriae facultatis videtur esse: dicere apposite ad persuacionem; fluis persuadere dictione”.

Curso XXXIII - Enseñanza 2: Anatomía del Discurso. Reglas y Preceptos Oratorios

Como ya se ha afirmado en la primer Enseñanza de este curso, poco fruto sacaría el orador de sus cualidades naturales si no fuesen cultivadas y en este sentido sólo, en la necesidad de cultivar las facultades recibidas, puede admitirse la frase latina: “poeta nascitur, orator fit”. No se pide hoy, como quería Quintiliano que en un libro admirable se ocupó extensamente de la educación del orador, que ésta empiece desde el regazo de la nodriza, pero es evidente que el orador debe proceder a un verdadero cultivo y desarrollo de sus facultades naturales si quiere conseguir que su palabra convenza, persuada y conmueva.

Curso XXXIII - Enseñanza 3: Figuras de Palabras y de Pensamiento

La “figura”, estrictamente hablando, es aquella modificación en el empleo o el significado de las palabras que ofrece mayores posibilidades al discurso. Deben tener dichas formas del pensamiento o del lenguaje dos caracteres esenciales para que con razón reciban este nombre: que con facilidad puedan ser substituidas por una forma más sencilla, por una forma no figurada, y que expresen la idea o el pensamiento con más viveza, más gracia o con más energía.

Curso XXXIII - Enseñanza 4: Formación del Discurso

Línea filosófica y desenvolvimiento de sus principios. Se observa que la retórica propone en la formación del discurso la siguiente discriminación: exordio o introducción, proposición, división, narración, argumentación o parte de prueba, refutación, parte patética o de efectos, epílogo y conclusión. Pero discurriendo un poco obsérvase que esta enumeración no es exacta. El exordio tiene por objeto preparar al auditorio y, por consiguiente, es inútil cuando se le encuentra ya preparado.

Curso XXXIII - Enseñanza 5: Ideas, Orden, Formas y Palabras en el Discurso

El orador necesita hallar los argumentos, presentarlos en un orden conveniente, adornarlos con palabras y expresarlos con decencia y decoro. Y a esto se le ha llamado: invención, disposición, alocución y pronunciación. Invención: consiste en encontrar las ideas y argumentos con que se propone formar el discurso. ¿Cómo se hallan? ¿A qué fuente se debe recurrir? ¿Por qué el entendimiento se niega muchas veces a prestar este servicio? Un autor ha dicho que todo es estéril para los espíritus estériles, sin autocultivo; que todo es superficial para los espíritus superficiales y que todo es caos para los espíritus obscuros.

Curso XXXIII - Enseñanza 6: El Discurso y el Orador

Reglas para preparar el discurso. Es necesario, ante todo, que el orador se dedique mucho a la lectura de libros escogidos, donde se encuentran unidas a la erudición seria y a la solidez de las ideas, la belleza y energía del lenguaje. No se sabe lo que influye esta ocupación continua en su formación. Se acaba por contraer sin repararlo el hábito de discurrir y expresarse con soltura y elegancia cuando se tiene siempre a mano libros que sobresalgan en este ventajoso tipo.

Curso XXXIII - Enseñanza 7: Reflexiones sobre la Aplicación de las Reglas Enunciadas

Ha dicho un escritor contemporáneo: “No es orador ni el que dispone, arregla y clasifica bien las ideas, ni el que las produce con armonía y con las gracias de la elocuencia halagando al oído y a la imaginación a la vez, sino el que posee estos dos talentos y los sabe reunir y ejercitar”. Y añádase a esto que la elocuencia puede ser buena o mala, una virtud o un vicio, un ángel o un demonio según el objeto que se propone y los medios que emplee.