Meditaciones Afectivas Pasivas

Curso XX - Enseñanza 8: Meditaciones Afectivas Pasivas

Para las almas a las cuales la sucesión de imágenes e ideas cansa la mente, son necesarias imágenes e ideas gráficas y simples para el ejercicio de la Meditación, como las siguientes: Tema: “LA DAMA NEGRA”. Efectos: “ABORRECIMIENTO” Invocación: Pedir a nuestra Santa Madre nos dé el aborrecimiento real, que es comprensión e indiferencia de todas las cosas mutables. Cuadro Imaginativo: Ver la substancia cósmica indiferenciada. Ver la Vida en sí como substancia cósmica indiferenciada.

Curso XX - Enseñanza 9: Otras Meditaciones Afectivas Pasivas

Tema: “EL TEMPLO DE ORO”. Efecto: “CONSUELO”. Invocación: Pido a la Santa Madre el consuelo de su Visión Divina. Pido verte Madre mía. Cuadro Imaginativo: Veo sin ver, Madre mía. Veo que Tu Imagen está aquí, en el centro de mi alma, en lo más profundo de mi ser. Te veo sin ver, Madre mía. Sensaciones: Siento, a través de esta visión de fe, que la Madre mora en mi alma; que la Madre está dentro de mí, totalmente dentro de mí: en mi alma, en mi corazón, en mis entrañas.

Curso XXI - Enseñanza 8: Otras Meditaciones Afectivas Pasivas

“LA DAMA NEGRA”. Este ejercicio de la Dama Negra, al tiempo que simplifica la actividad mental, logra expresar muy acertadamente la idea fundamental que simboliza la Dama Negra. No es la enemiga contra la cual hay que luchar, mientras sea pura naturaleza, sino tan sólo luego que esa energía natural se ha introducido en el ser, desvirtuándolo. No es la Dama Negra el hecho bruto de los acontecimientos en sí, sino el apasionamiento que se pone en el alma.

Curso XXI - Enseñanza 9: Otras Meditaciones Afectivas Pasivas

“EL TEMPLO DE ORO”. Para llegar al Templo del alma es necesario atravesar un sinnúmero de dificultades propias de la actividad interior. Se llega a la pureza del alma como se conquista la cumbre de un monte; se permanece allí unos instantes y luego se regresa al valle. No obstante, el monte, con todas sus dificultades, sigue en pie, inalterable. ¿Cómo hacer para que la conquista de esa cumbre sea permanente?

Curso XXII - Enseñanza 8: Meditaciones Afectivas Pasivas

Debe recordarse que la Meditación Afectiva como ejercicio busca hacer que los sentimientos comunes se transmuten interiormente en bienes del alma haciéndolos aptos para lograr una cada vez mayor identificación con la Imagen que se ha creado en la práctica del ejercicio de la Meditación Discursiva. Tal como se ha visto hasta ahora la Meditación Afectiva es activa. En ella el ser se esfuerza, lucha volitivamente, trata de proyectar la potencia que se generó al crearse un sentimiento interior, con el fin de lograr sensaciones que se fuerzan a través de una actividad continua y que se procura sean de un impulso activo.