Meditación Activa

Curso III - Enseñanza 7: La Meditación Pasiva

El ejercicio de meditación es siempre activo; la pasividad depende de la actitud y posición del alma respecto del ejercicio. Se llama pasivo al ejercicio cuando es más lento y produce estados más simples. La meditación, al hacerse más lenta, acostumbra al alma a no fijarse en el concepto puramente inteligible de la idea sino en la fuerza de la idea y al evitar los movimientos numerosos de la mente y el corazón, lleva paulatinamente a una oración cada vez más simple, a un estado meditativo.