Marichi

Curso XXIII - Enseñanza 2: La Subraza Ario-Aria

Asia, la primera tierra que tenía que explorar el hombre ario, se levantaba entre mesetas de coral, entre rocas aún no holladas; adornada por una vegetación exuberante, aunque lúgubre, coronada de altísimas montañas, como un signo de enigma y de misterio para aquellos que tenían que conquistarla. Con orgullo levantaba esta tierra sus crestas hacia el cielo pareciendo desafiarlo, pues ella iba a lograr que el hombre la adorara y venerara.

Curso XXIII - Enseñanza 3: El Retorno de los Hijos del Manú

Las diez Tribus, dirigidas por los diez Sabios, tomaron los nombres de éstos. La tribu de Marichi permaneció en el Tibet. Las tribus de Atri, Pulatya y Pulaka se establecieron en distintas partes de la Mongolia. Las tribus de Angryas, Kardama y Dakcha poblaron el Turquestán Chino. La de Vashishia se internó en el Turquestán Ruso. La Tribu de Bhrigú se estableció en Afganistán y la de Narada en Cachemira.

Curso XXIII - Enseñanza 6: Las Siete Ramificaciones de la Raza Aria Primitiva

Los ario-arios de la Tribu de Marichi, que no emprendieron la conquista de la precosta, tomaron unas características que se fueron acentuando en el período comprendido entre las postrimerías de la primera subraza y los comienzos de la segunda. Moraban en el Tibet y en los alrededores del mar de Gobi; fueron definitivamente absorbidos, más adelante, por los Iranios. El grupo de los ario-arios de la Tribu de Atri, que vivían en la Mongolia, extendieron su dominio hasta el mar Caspio, entonces más extenso que ahora; y hacia el Norte hasta las orillas del Mar Helado, actual Siberia.

Curso XXVII - Enseñanza 2: Los Vedas

Hace miles de años una gran columna de Arios cruzó los Himalayas y, encaminándose hacia el Norte de la India actual, establecieron allí su morada. Los guiaba el Manú Vaivasvata, un Iniciado Solar de Primera Categoría, y diez sabios llamados Richis; sus nombres eran respectivamente: Marichi, Atri, Pulastya, Pulaka, Angrias, Kardama, Daskscha, Vashishiha, Bhrigú y Narada. Se asentaron allí, en la tierra de Uttura Kuru, país encerrado en un círculo de altas montañas que podría ser la actual Cachemira.