Ley de Consecuencias

Curso I - Enseñanza 3: La Llamarada

“El Espíritu es fuerte, mas la carne es flaca”. Muchos desearían salir de las vulgaridades y miserias de la vida; pero la falta de ejercicios espirituales, la carencia de ambiente y los enemigos internos interrumpen continuamente el camino del mejor intencionado. La llama de la Madre Divina brilla sobre el monte de las aspiraciones con toda su brillantez, pero ¿cómo llegar hasta allí? Entonces el neófito, titubeante, se formula dos preguntas: ¿Si soy un ente libre, por qué no puedo libertarme de las pasiones que me atan a la tierra?

Curso I - Enseñanza 7: Asistencia y Trabajo

Como centinela, siempre vigilante, ha de ser el discípulo, porque en cualquier momento puede sonar la hora en la cual se lo llama a la Labor. Los Maestros que dirigen los destinos del mundo lo llamarán a trabajar en cuanto esté el candidato bastante preparado para participar en la misma. La Obra de asistencia a la humanidad es la Gran Corriente, poderosa fuerza puesta en marcha por los protectores invisibles, que arrastra consigo al ser que esté en condiciones de sostenerse en Ella, y excluyendo a aquél que no puede tolerar la alta vibración de la misma.

Curso II - Enseñanza 12: Los Defectos Físicos

Todas las expresiones de dolor enumeradas hasta ahora y enaltecidas por el Sacrificio de aspecto tan sutil, sea en su manifestación interna, sea en la externa, nada quitan a la consideración de los sufrimientos y de los sacrificios más groseros y materiales. ¿Quién podrá negar el sacrificio continuo de aquel ser que la Ley de Consecuencias condena desde el nacimiento a un defecto físico? ¿Cuántos, desesperados por la terrible idea de que nunca serán físicamente semejantes a los demás hombres, llegaron al odio más enconado, a la más acentuada malicia en contra de todos?

Curso III - Enseñanza 6: Las Categorías

El alma logra la suprema realización por etapas. Estas no están señaladas por factores externos, sino determinadas por transformaciones íntimas y profundas que marcan el adelanto de los Hijos. Sin embargo, Cafh divide a sus Hijos en diversas Categorías y Grupos, procurando armonizar y adaptar la transformación exterior y visible con los progresos internos. Esto no es siempre riguroso ya que hay Hijos adelantados que ocupan categorías inferiores y viceversa. Estas contradicciones aparentes responden siempre a una necesidad particular del Hijo, accesoria y nunca fundamental.