Ley de Causa y Efecto

Curso I - Enseñanza 15: El Don del Olvido

En un punto determinado del Sendero, el discípulo queda perplejo ante un nuevo aforismo: “Como gota de agua, en un inmenso mar, el alma para vivir la hora eterna, ha de sumergirse en el mar del olvido”. Pero dos preguntas imperiosas acuden a la mente: ¿No es acaso necesario recordar el pasado para vivificar la mente, para embellecer el recuerdo, conocerse a uno mismo? ¿Y, no se ha enseñado con continuos ejercicios retrospectivos, cómo buscar el propio pasado y procurar encontrar aquél hilo perdido de las existencias anteriores?