La Santa Unión

Curso XVI - Enseñanza 12: Santa Unión

Para el alma que ansía la liberación los reclamos de la carne son motivos de gran dolor. La naturaleza instintiva es dura de vencer y se opone como tenaz enemigo a los propósitos del Hijo. Por eso éste invoca dolorido la ayuda del Maestro cuando ve flaquear su fuerza ante los embates de su naturaleza inferior, como el náufrago que gime por un puerto seguro y estable: “¡Oh, Maestro mío. Tú que ves mis flaquezas, mi miseria, y todo lo pobre que soy, hazme recordar, cuando estoy ofuscado y perdido, mi voto; hazme recordar las promesas hechas en momentos trascendentales, de ser todo de la Divina Madre y no tener nada fuera de Ella!