La Pasión Redentora

Curso XVI - Enseñanza 11: La Pasión Redentora

Antes de echar alas para volar, el discípulo debe arrancar de su corazón, completamente, la raíz del mal. Es muerte, en verdad, ésta, dolorosa y grande. No muerte que quita el cuerpo, sino muerte que quita el mal, que levanta de la tierra, que aleja de las miserias, que liberta. Cuando el alma empieza a amar de verdad tiene fuerzas para sufrir por su amor y hasta encuentra gusto en el padecimiento.