La Muerte Mística

Curso XIV - Enseñanza 14: La Muerte Mística

La Contemplación puede ser Tenebrosa o Iluminativa. En realidad estas divisiones son arbitrarias porque no se pueden determinar exactamente estos dos estados. El alma, más bien, se va haciendo más contemplativa y queda absorbida por este santo ejercicio por un tiempo cada vez mayor. Todas las almas perfectas están llamadas a la Contemplación, progresando en ella a medida que adelantan en las prácticas de las virtudes. Dice Casiano que cada alma se eleva en la oración según la pureza que tiene.

Curso XVI - Enseñanza 14: La Muerte Mística

Cuando el Divino Maestro envuelve el alma con su mirada de amor, ésta despierta de su letargo y abre los ojos deslumbrados por la mirada divina. Mas, cuando el primer entusiasmo se aquieta y se estabiliza, descubre que aún está muy lejos del ideal soñado. Comprende que su propio enemigo es él mismo. En esa hora amarga del reconocimiento dice a su celestial instructor: “Maestro: sin darme cuenta, paulatinamente, a través de los regalos que Tú me dabas tan amorosamente, yo me fui acercando a Tu amor.