La Meditación

Curso XIV - Enseñanza 8: La Meditación

La meditación se refiere a los efectos sensitivos del alma. La meditación es un discurso imaginativo; es útil porque pone en juego todas las fuerzas mentales del ser, orientándolas hacia el logro de la sensación deseada. La meditación se divide en dos partes: purgativa y amorosa. La primera es apropiada al comenzar el ejercicio; la segunda para que el principiante no se canse y persevere en el camino. La Meditación purgativa muestra las llagas del alma con todo su horror y fetidez; pero no hay que permitir que el alma caiga en el desaliento; la Meditación amorosa lo libra de ese mal.

Curso XX - Enseñanza 1: La Meditación

La meditación es un acto afectivo del alma y por esto tiene una modalidad mecánica determinada, porque cada ser realiza a Dios según su idiosincrasia interior. Pero el ejercicio de la meditación, si bien poco aporta a la meditación en sí, hace que la mente adquiera un hábito determinado que facilita y predispone a la meditación. Es entonces necesario mantenerse dentro del concepto de que los ejercicios de meditación no deben convertirse en una traba para el adelanto místico del alma.

Curso XXI - Enseñanza 1: La Meditación

La época actual posee tanta fuerza colectivista que el hombre se encuentra obligado a vivir los pensamientos y las acciones de las costumbres sociales, de manera que le es muy difícil oponerse a las ideas masivas de la mayoría. Los ejercicios de meditación tienen por objeto interrumpir el encadenamiento social de los pensamientos habituales y conducir al hombre a una nueva actividad: la que determine su voluntad, su ideal o su Superior.