La Meditación Afectiva

Curso XV - Enseñanza 1: La Meditación Afectiva y su Finalidad

El trabajo espiritual en el alma se realiza principalmente mediante la educación de la sensibilidad. No es tanto la adquisición de conocimientos ni el acrecentamiento de las potencias mentales lo que interesa en las primeras etapas del proceso espiritual, sino la transformación interna. Dicho en otros términos: cambiar el hombre viejo por el hombre espiritual no es variar su mundo conceptual tan sólo, sino principalmente su sensibilidad, sus afectos, sus hábitos.

Curso XV - Enseñanza 2: La Disposición para la Meditación

Meditar no es pensar. El pensar es tan sólo uno de los elementos del ejercicio. Discurrir, razonar, reflexionar, no implica un real y profundo movimiento de la substancia anímica. El pensar, en la meditación, tiene por fin delinear el objetivo del ejercicio y provocar los estímulos necesarios para su realización. Meditar no es sentir. El sentir es otro de los elementos del ejercicio. El sentir es, en la meditación, la plasmación en la substancia anímica de lo pensado.

Curso XV - Enseñanza 3: La Invocación

Consta el ejercicio de la meditación afectiva de cinco pasos que son: Invocación, cuadro imaginativo, cuadro sensitivo, propósitos y consecuencias. Para un ejercicio como es la meditación, en que el esfuerzo personal del orante es de primordial importancia, parecería un contrasentido que se deba formular invocaciones a fuerzas superiores; sin embargo, para que haya verdadera meditación es imprescindible este primer paso prescripto para su realización. En efecto, la invocación aleja al ejercitante de su estado común, elevando su vibración y sumiéndolo en el estado anímico necesario.

Curso XV - Enseñanza 4: Cuadro Imaginativo

Consiste este paso en exponer a la observación y consideración del alma un cuadro que bien puede ser el desarrollo de un acontecimiento ya vivido, escenas que suelen observarse en el abismo o imágenes que hablan de lo divino. El objeto consiste en despertar en el meditante un movimiento de su sensibilidad, un afecto. La sensibilidad no podrá ser purificada o exaltada por reflexiones de orden moral o por la consideración de problemas generales y comunes a todos los hombres.

Curso XV - Enseñanza 5: Cuadro Sensitivo

El cuadro sensitivo constituye uno de los pasos más importantes del ejercicio de la Meditación, pues es la etapa en que el alma toma dominio de su emotividad y le da la forma, tonalidad y vibración que se ha propuesto. El nombre de este paso del ejercicio parecería indicar que es mientras el ejercitante está describiendo lo que siente, cuando se producen las sensaciones. Sin embargo, esto no es exacto. Las sensaciones se producen mientras se desarrolla el Cuadro Imaginativo.

Curso XV - Enseñanza 6: Los Propósitos

Durante el Cuadro Sensitivo se lleva la emotividad a un punto elevado de vibración. Si el ejercitante suspendiese entonces el ejercicio, aquella volvería de inmediato a su estado primitivo y nada habría sucedido en el alma. El éxito de la meditación dependerá pues del empleo que se haga de la exaltación emotiva lograda. Los propósitos consisten en la formulación de firmes decisiones de hacer perdurar en el alma la sensación que ha buscado y obtenido.

Curso XV - Enseñanza 7: Las Consecuencias

Las Consecuencias, como último paso del ejercicio, tienen en la conformación técnica del mismo, una doble finalidad. Ya se ha dicho que paralelamente al proceso espiritual que en las profundidades del alma se desarrolla, el estudiante debe desenvolver una autoconciencia del proceso, o sea, debe ir adquiriendo conocimiento de lo que en su interior se desarrolla y del resultado que va obteniendo a través del ejercicio de la oración y de la aplicación de las enseñanzas a su propia vida.