La Invocación

Curso XV - Enseñanza 3: La Invocación

Consta el ejercicio de la meditación afectiva de cinco pasos que son: Invocación, cuadro imaginativo, cuadro sensitivo, propósitos y consecuencias. Para un ejercicio como es la meditación, en que el esfuerzo personal del orante es de primordial importancia, parecería un contrasentido que se deba formular invocaciones a fuerzas superiores; sin embargo, para que haya verdadera meditación es imprescindible este primer paso prescripto para su realización. En efecto, la invocación aleja al ejercitante de su estado común, elevando su vibración y sumiéndolo en el estado anímico necesario.