Historia del Hombre

Curso XXIII - Enseñanza 1: Formación de la Raza Aria

En pleno desarrollo de la Raza Atlante, una de sus subrazas, la Semita, había aparecido con la misión especial de ir formando un tipo de hombre fisiológico y mental apto para formar el tipo de la Raza Aria. La Subraza Semita Atlante empezó después del diluvio tolteca, hace 850.000 años. Esta raza se iba distinguiendo cada vez más de los demás atlantes, tomando una característica propia. Después del tercer gran diluvio atlante, hace 220.

Curso XXIII - Enseñanza 2: La Subraza Ario-Aria

Asia, la primera tierra que tenía que explorar el hombre ario, se levantaba entre mesetas de coral, entre rocas aún no holladas; adornada por una vegetación exuberante, aunque lúgubre, coronada de altísimas montañas, como un signo de enigma y de misterio para aquellos que tenían que conquistarla. Con orgullo levantaba esta tierra sus crestas hacia el cielo pareciendo desafiarlo, pues ella iba a lograr que el hombre la adorara y venerara.

Curso XXIII - Enseñanza 3: El Retorno de los Hijos del Manú

Las diez Tribus, dirigidas por los diez Sabios, tomaron los nombres de éstos. La tribu de Marichi permaneció en el Tibet. Las tribus de Atri, Pulatya y Pulaka se establecieron en distintas partes de la Mongolia. Las tribus de Angryas, Kardama y Dakcha poblaron el Turquestán Chino. La de Vashishia se internó en el Turquestán Ruso. La Tribu de Bhrigú se estableció en Afganistán y la de Narada en Cachemira.

Curso XXIII - Enseñanza 4: Narada

La Tribu de Vashishia había abandonado la Tierra Sagrada atraída por el misterio de los grandes desiertos, de los grandes bosques y de los desfiladeros de las grandes montañas que veían en el horizonte. Esta Tribu iba a sepultarse durante milenios buscando el Norte de Asia, bordeando el Cáucaso y penetrando en Europa, en esas regiones aún no plenamente formadas para la vida humana, esperando el fruto de sus esfuerzos.

Curso XXIII - Enseñanza 5: Formación de la Subraza Ario-Semita

Cuando las Tribus del Manú Vaivasvata abandonaron las tierras de la precosta del Sudeste asiático, dejaron allí a un pueblo que iba perdiendo rápidamente las características atlantes. Tenían que ser preparados para pertenecer a la Raza Aria y ser los fundadores de la segunda subraza, la ario-semita. Con este propósito, fueron dirigidos por un Iniciado Solar de Primera Categoría, el cual ha pasado después a la historia, en diversos Génesis, con el nombre de Noé, o Nué.

Curso XXIII - Enseñanza 6: Las Siete Ramificaciones de la Raza Aria Primitiva

Los ario-arios de la Tribu de Marichi, que no emprendieron la conquista de la precosta, tomaron unas características que se fueron acentuando en el período comprendido entre las postrimerías de la primera subraza y los comienzos de la segunda. Moraban en el Tibet y en los alrededores del mar de Gobi; fueron definitivamente absorbidos, más adelante, por los Iranios. El grupo de los ario-arios de la Tribu de Atri, que vivían en la Mongolia, extendieron su dominio hasta el mar Caspio, entonces más extenso que ahora; y hacia el Norte hasta las orillas del Mar Helado, actual Siberia.

Curso XXIII - Enseñanza 7: La Subraza Ario-Semita

Hace cien mil años empezó la subraza ario-semita. Estos pueblos veían cómo les iba desapareciendo la tierra bajo sus pies, pues el mar iba comiendo rápidamente las islas atlantes. Los ario-semitas, relativamente pacíficos, guiados por los Grandes Iniciados, se diseminaron a lo largo de toda la costa del Océano Pacífico, fundando colonias y desecando territorios pantanosos. Estas tierras eran extraordinariamente fértiles y los ario-semitas pudieron recibir de manos de los Instructores la semilla del trigo y sembrarla, con óptimos resultados.