Examen Retrospectivo

Curso I - Enseñanza 4: Examen Retrospectivo

Con tolerable aproximación podemos representar el pensamiento como el fluir de una corriente de agua que continuamente baja de desconocidas montañas (lo instintivo, lo racional), se plasma en el curso de antemano trazado, para desembocar finalmente en la inmensidad del mar de la materia. El pensamiento fluye siempre, su actividad es incesante, cuando no consciente, subconscientemente; tal sucede durante la noche, estando entregado al sueño, mientras el cuerpo descansa. Si no fuera así, reinaría el caos.

Curso I - Enseñanza 10: El Ejercicio de la Memoria

La memoria es el recuerdo vago o claro de las cosas pasadas, es la fijación mental de las cosas presentes y es la imaginación evidente del futuro. Estos tres tiempos de la memoria son indispensables para que ella pueda, con propiedad, ser llamada así. Los hombres tienen por lo general muy poco concepto de lo que es la memoria, pues para ellos es aquella facultad mental que les hace recordar el pasado, y nada más.

Curso III - Enseñanza 6: Las Categorías

El alma logra la suprema realización por etapas. Estas no están señaladas por factores externos, sino determinadas por transformaciones íntimas y profundas que marcan el adelanto de los Hijos. Sin embargo, Cafh divide a sus Hijos en diversas Categorías y Grupos, procurando armonizar y adaptar la transformación exterior y visible con los progresos internos. Esto no es siempre riguroso ya que hay Hijos adelantados que ocupan categorías inferiores y viceversa. Estas contradicciones aparentes responden siempre a una necesidad particular del Hijo, accesoria y nunca fundamental.

Curso IV - Enseñanza 6: El Vencimiento del Sueño

Hay una hermosa leyenda tibetana que cuenta la historia del vencimiento del sueño. Hubo una vez un asceta de gran virtud y santidad que llegó a dominar todas sus mentes, todos sus sentidos y todas sus facultades, pero su deseo era permanecer siempre unido con su mente a Dios. Por eso empezó a dormir muy poco, casi nada; pero no pudo vencer completamente el sueño. Siempre había un momento, una hora, en que mientras estaba sentado en su cama de madera, lo vencía el sueño -las camas de los ascetas tibetanos son cajones cuadrados de madera donde ellos están sentados con las piernas cruzadas; cuando quieren dormir apoyan su cabeza hacia atrás; nunca se acuestan para dormir-.

Curso XII - Enseñanza 9: El Superior Frente al Alma

El Superior no podrá desarrollar una verdadera labor espiritual en el alma del Hijo si no conoce las aspiraciones íntimas del mismo. Desde el principio él ha de saber cuáles son los pensamientos íntimos y los sentimientos secretos del alma. El Superior empieza a conocer la intimidad del alma a través del conocimiento de la vida del Hijo en el mundo. Es necesario dejar que la conversación del Hijo sea espontánea y libre, para que el alma se abra poco a poco.