Enlil

Curso XXVIII - Enseñanza 7: Los Caldeos

Como dos inmensos ríos que se encuentran y se juntan entre sí, la antigua religión divina de los Atlantes y la nueva religión de los Vedas se juntaron y florecieron en la naciente raza Aria. Al Nordeste de África se extendía una tierra inhospitalaria y casi inhabitada. Como inmensa masa de sal, la finísima arena del desierto era la única dueña del territorio, pero en el linde oriental de este desierto, se estableció una nueva raza que fue después conocida con el nombre de Meda.