Cursos sobre las Comunidades

Curso XLI - Enseñanza 1: El Superior Delegado

Los artículos 56 y 57 del Reglamento establecen que los Ordenados estarán sometidos directamente al Caballero Gran Maestre y bajo las órdenes de un Superior que lo represente. Este Superior se llamará Superior Delegado y su cargo queda suspendido en el mismo instante en que llega a la Casa el Caballero Gran Maestre y no lo reanuda durante todo el tiempo en que el mismo está presente allí. Toda la Tabla, tanto en la Comunidad de hombres como en la de mujeres deberá al Superior Delegado todo respeto, sumisión y obediencia y lo saludará con el versículo de los Caballeros Maestres: “Intende Próspere; Ihes eret onk Hes”.

Curso XLI - Enseñanza 2: Espíritu de los Superiores

Al asumir su cargo, el primer acto que ha de cumplir el Superior es el de entregarse, desde un principio, en los brazos de la Divina Madre para no ser más que un canal por donde fluye la Voluntad Divina que él transmitirá a los Hijos. La Divina Madre es la que ordena y manda y el Superior mansamente hace ejecutar esas órdenes y mandatos. Cuando las cosas salen bien es siempre porque el Superior ha dejado obrar a la Divina Madre en él y cuando las cosas salen mal es porque él ha querido hacer primar su propia voluntad sobre la Voluntad Divina.

Curso XLI - Enseñanza 3: El Superior de Comunidad

El Superior de Comunidad tiene a su cuidado los Hijos que le son confiados; el Superior de Comunidad de hombres todos los Hijos y el Superior de Comunidad de mujeres todas las Hijas que componen la Comunidad. El Superior de Comunidad haga que todos los Hijos, cuando ingresen a su Comunidad, renueven sus votos con todo fervor, estando toda la Comunidad presente. En la renovación de Votos los Hijos pronunciarán únicamente la fórmula, sin la ceremonia que corresponde únicamente a la emisión de Votos.

Curso XLI - Enseñanza 4: Dignidad de los Superiores

Los hijos verán en los Superiores la Imagen de la Divina Madre. Verdaderamente el Superior no es ni hombre ni mujer, sino la Divina Madre que vive y actúa por ese medio entre los Hijos y como tal estos deben respetarlos y amarlos. Ya el Reglamento consigna cómo hay que portarse con los Superiores, pero además es necesario adaptarse a aquellos actos de veneración que se han impuesto con el uso.

Curso XLI - Enseñanza 5: El Superior Asistente

Se le asigna el nombre de Asistente al Hijo que desempeña un cargo determinado sin representar directamente al Caballero Gran Maestre. Los Superiores, Directores, Vice-Directores, etc., son llamados también Asistentes cuando dependen de un Superior inmediato que representa directamente al Caballero Gran Maestre. En Comunidad se designa con el nombre de Asistente al Hijo que sigue al Superior en jerarquía y que le representa cuando éste está ausente o impedido y que, además, desempeña ciertas funciones permanentes como está indicado más adelante.

Curso XLI - Enseñanza 6: Cualidades Prácticas de los Superiores

El Superior ha de dirigir espiritualmente a los Hijos que le han sido confiados, pero ha de tener al mismo tiempo cualidades prácticas para proporcionar el bienestar a su Comunidad. El Superior ha de ser capaz, económico, emprendedor, dependiente, hábil y poseer una buena dosis de sentido común. El Superior capaz está en todo, lo ve todo, para todo tiene una solución. Él conoce todos los trabajos y sabe cómo se ejecutan desde los más insignificantes hasta los de más importancia.

Curso XLI - Enseñanza 7: El Director de Seminario

El Director de Seminario es una imagen viva de la Observancia y de los deberes de la vida de Comunidad. Guíe a las jóvenes almas que ingresen al Seminario con amor, comprensión, sentido común y mano firme ya que según cómo se inicia el Hijo en la vida de Comunidad será el resultado del logro de su perfección espiritual de Renuncia. Según como hace un Hijo su Seminario, así será toda su vida de Comunidad.