Concentración

Curso XIV - Enseñanza 7: La Oración

El Hombre y Dios son dos cosas aparentemente distintas; pero cuando quitados los velos de la ilusión el hombre realiza a Dios, entonces son como una sola cosa. Esta es la felicidad, el paraíso, y por esto el ser en la tierra, aún sin saberlo, anhela la perfección espiritual y encontrar a Dios. La oración es el medio para encontrar a Dios; la armonía entre los sentimientos del corazón y las fuerzas mentales son los elementos para alcanzarlo.

Curso XIV - Enseñanza 11: Entrada al Silencio

La Concentración consiste en lograr que la materia mental no tome ninguna forma para que adopte una sola forma. La Concentración se efectúa de dos maneras; una objetiva y otra subjetiva. Una, como expresión de la voluntad que actúa sobre un sentido o una forma determinada; otra, como un estado de conciencia mental abstracta y superpuesta a todos los sentidos. Los objetos de la Concentración son: 1) Eliminación de toda obstrucción interna y externa; 2) Práctica constante de determinados ejercicios y 3) Acumulación de energía.

Curso XIV - Enseñanza 13: La Contemplación

La Contemplación es el paso definitivo que da el alma desde la Ascética a la Mística. Se le llama Ciencia Secreta de Dios y Don Divino porque a esta altura del desenvolvimiento espiritual el alma es directamente ilustrada por los Maestros; por esto mismo algunos creen y aseguran que ella es un don, una gracia que sólo tienen determinadas almas privilegiadas y que no todas, ni aún las muy adelantadas, pueden pretender llegar hasta aquí.

Curso XIV - Enseñanza 16: Síntesis de las Gradas Místicas

Todas las normas que se han ido trazando para lograr la Unión Divina tienen sus excepciones. Hay almas que no conocieron jamás la Meditación y otras que, ignorando los ejercicios de la Concentración, han llegado, sin embargo, a una perfecta Unión con Dios. Querer imponer estas normas a todos indistintamente es no saber que cada alma es un mundo aparte, que cada alma necesita sus propias reglas y un especial desenvolvimiento para llegar a la meta.

Curso XIX - Enseñanza 12: Posturas Ascéticas

Se detallarán aquí las principales posturas que se emplean para la meditación y la concentración. Para la meditación se emplea la “postura sentada mental” ya descripta, pero con los brazos pendiendo libremente de los hombros a cada lado del cuerpo. Flexionar ahora los codos, dejando la parte superior del brazo en la misma posición, hasta llevar las manos a la altura del corazón. Allí y sin apoyar los antebrazos o las manos en el pecho, se unen las yemas de los dedos extendidos y algo entreabiertos de una mano, con los correspondientes de la otra.