Caridad

Curso I - Enseñanza 8: La Renunciación

Si el ser renunciara, no a las cosas que él cree perjudiciales para su bienestar, sino por amor a la libertad, alcanzaría en vida una felicidad inenarrable, una serenidad a toda prueba, un estado de éxtasis natural indescriptible. Romper lazos, salir de jaulas para librarse de algo, es atarse con lazos más sutiles, es encerrarse en jaulas más grandes; pero renunciar para libertarse es vivir. Aquél que deja las cosas que le pertenecen por el gusto de dejarlas se hace dueño de ellas.

Curso XXXII - Enseñanza 1: La Palabra de Hes

Cuando la mente humana, remontando el vuelo a las altas regiones de la formación universal, apunta sus focos de concentración en el primer Pensamiento Divino, que creó o del cual surgió el Universo, se pierde en el pavoroso abismo de lo indescriptible, se desorienta a las puertas de las inconmensurables aguas de la Eternidad. Por eso, la Cosmogonía, como estudio, como “reglas”, didácticamente hablando, es una mera especulación. Únicamente podrá el estudiante, por un sentido consciente y retrospectivo de su parte interna más noble y superior, llegar a una intuición de cómo fue hecha la Creación Universal, cómo surgen y se forman los mundos y los millares de sistemas solares que, como puntos luminosos, surcan el espacio infinito.