Bagavat Gitá

Reflexión N° 62 - Una Ética del Bien y del Mal

Hasta hoy sólo era aceptada una Ética del bien: Dios es el sumo bien, suma verdad, suma justicia y suma belleza; todo junto es Dios. Después de cuatro mil años de oscurantismo monoteísta, transmitido por las religiones sostenedoras de la civilización occidental (Dios en el Cielo y la materia en la Tierra), la concepción del mundo resultó estática e inmóvil con un Paraíso eterno y un Infierno igualmente eterno. Cada religión defiende un Dios personal, un Paraíso que premia a los fieles y un Infierno que castiga a los enemigos.