Ascética Mística

Curso XIV - Enseñanza 1: La Yoga de la India

Los pueblos de la India desde los albores de su civilización fueron impulsados a la práctica del misticismo. Desde los primitivos discípulos de los Grandes Iniciados de la nueva raza hasta los moradores misteriosos de los Himalayas se fueron formando una infinidad de hombres que dedicaron toda su vida al estudio y a la práctica de las cosas divinas y extáticas, dejando para la posteridad ejemplos, escritos y documentos, que fueron la base de todas las escuelas ascéticas hasta los días presentes.

Curso XIV - Enseñanza 2: La Escala de Perfección Cristiana

Es muy importante conocer la Mística Cristiana para poder apreciar como el Occidente practica, con modo y nombres propios, todos los ejercicios ascéticos para llegar a la Unión Divina. Ya en los primeros tiempos del cristianismo, en la edad patrística, los monjes de Oriente practicaron diversos ejercicios metódicos que los llevaban a altos grados de espiritualidad. Los cenobitas, desparramados por el desierto y los oasis de Egipto, que moraban en el convento del Mar Saba, labrado en la viva roca de una alta montaña inaccesible, más allá del Jordán, eran testigos de ejemplos admirables de santidad.

Curso XIV - Enseñanza 3: Las Tres Normas de la Ascética

Las palabras “Ascética Mística” quieren explicar el proceso que hace el alma, por su esfuerzo propio o por el empuje de su destino ancestral, para realizar a Dios. La palabra “Ascética” se refiere en particular al ejercicio o esfuerzo controlado, mientras que la palabra “Mística” se refiere al acto de juntarse, parcial o totalmente, el alma con Dios. No debe imaginarse esta Mística Unión como una línea trazada hacia adelante, pues no existe cosa alguna en el Universo creado que siga una línea recta; sino hay que figurársela como una luminosidad oscilante dirigida hacia un centro determinado.

Curso XIV - Enseñanza 4: El Director Espiritual

En el Camino Ascético, para llegar a la Mística Unión del alma con lo Divino, especialmente en los primeros tiempos, es indispensable un Director Espiritual que guíe al alma por el Sendero que le conviene. No se puede negar que hay almas extraordinarias que tienen especial dirección, sea de parte de su subconsciencia ancestral o, como sucede en algunos raros casos, directamente de los Maestros que dirigen el movimiento místico desde el mundo astral.

Curso XIV - Enseñanza 5: El Retiro

El Retiro Espiritual, o apartamiento completo del mundo durante un período del año es indispensable para el buen desarrollo de los ejercicios ascéticos. El discípulo, cuando está bien adelantado en la concentración, puede abstraer su mente, ya sea en la más silenciosa caverna o en la más bulliciosa metrópoli; pero, como postulado disciplinario, tiene que buscar periódicamente su alejamiento del mundo. Así como los empleados de oficina esperan ansiosamente el fin de semana para salir de la ciudad, ir al campo, tomar aire y vivir libremente en contacto con la naturaleza con el objeto de tonificar su cuerpo físico, así también la mente necesita su descanso y cambio de ambiente para impregnarse de magnetismo y renovar su vigor.

Curso XIV - Enseñanza 6: Desorientaciones Psíquicas

Si bien un alma puede empezar el sendero ascético con fines personales, al avanzar en las prácticas ha de caer fatalmente en la comprensión de que la única realidad que persigue no es la conquista de ciertos poderes, sino la Unión Divina. Si un ser, después de haber hecho ciertas experiencias místicas, persiste en su egoísmo personal, es arrastrado por fuerzas destructoras malignas y se transforma en lo que se podría llamar un mago negro.

Curso XIV - Enseñanza 7: La Oración

El Hombre y Dios son dos cosas aparentemente distintas; pero cuando quitados los velos de la ilusión el hombre realiza a Dios, entonces son como una sola cosa. Esta es la felicidad, el paraíso, y por esto el ser en la tierra, aún sin saberlo, anhela la perfección espiritual y encontrar a Dios. La oración es el medio para encontrar a Dios; la armonía entre los sentimientos del corazón y las fuerzas mentales son los elementos para alcanzarlo.